¿Eres PAS?

¿ Eres PAS ?

¿Sabes cuando una persona se siente triste o preocupada? ¿Lees miradas, actitudes y gestos? ¿Recibes información acerca de las personas y situaciones que no sabes de dónde proviene? ¿No te sientes cómod@ entre multitudes? ¿Huyes de los ruidos fuertes? ¿Sientes que tu nivel de alegría y tristeza son muy intensos? Si has respondido que sí a estas preguntas muy probablemente estés descubriendo que perteneces al pequeño mundo de las personas PAS, Personas Altamente Sensibles. Quizá no hayas oído nunca hablar del rasgo de la alta sensibilidad, quizá simplemente lo hayas experimentado o hayas visto gente a tu alrededor que siempre parecen tener las emociones a flor de piel. 

Algunos datos sobre los PAS

Aproximadamente entre un 20 y 30% de la población mundial es PAS, las siglas para definir, Persona Altamente Sensible. No se trata de ninguna enfermedad, trastorno, defecto o anomalía. Simplemente o asombrosamente, los PAS perciben y procesan la información sensorial de forma diferente (una gran virtud y fortaleza a la vez que una gran vulnerabilidad y su Talón de Aquiles).

El mundo PAS

Los PAS sentimos y detectamos sutilezas, detalles que pasan desapercibidos para otros. Procesamos mucha más información ya que nuestros sentidos están más desarrollados. Nuestra capacidad empática es altísima y por eso leemos y comprendemos más allá de lo que se considera normal. Poseemos intuición y a veces desarrollamos dones que los demás consideran ¨mágicos¨. Con magia o no, ser PAS significa ser diferente, y la diferencia no siempre es fácil de sobrellevar. Con el tiempo descubres y aprendes del enorme regalo que significa ser altamente sensible y también aprendes a aceptar la contrapartida. 

Las emociones en un PAS

Un alma altamente sensible ríe y llora igual que el resto de las personas, pero lo hace con una intensidad muy distinta. Necesitamos darnos descansos y permanecer en silencio con nosotros. Apagar la recepción de información y procesamiento, necesitamos más que nadie, ¨desconectar¨, el silencio, nuestro mundo y nuestro refugio. El mundo es algo extremadamente maravilloso para un PAS, pero también altamente intenso. Necesitamos soltar y reequilibrar para poder volver a empezar.

La gran maestría en los PAS

Un alma altamente sensible es un alma que ha tenido que lidiar con emociones desde la más tierna infancia. Ese es nuestro gran maestro, nuestro gran aprendizaje, nuestra más poderosa herramienta y nuestro mayor reto. Por este motivo podemos leer y ayudar a otros. Nos hemos convertido en maestros emocionales porque enseñamos lo que hemos aprendido. Hemos transitado ese camino desde siempre, y para bien o para mal, nos convertimos en expertos.

¿ Reconoces a algún PAS en tu vida?

Quizá ahora puedas entender un poco mejor lo que te sucede, o lo que le sucede a tu pareja, o a ese amigo o amiga. Si tienes a tu alrededor una persona PAS, o tu mismo alma sensible, lo eres, sé comprensivo y paciente. El rasgo de la alta sensibilidad es un don, pero mal gestionado o no entendido puede dar lugar a mucho sufrimiento y angustia. Sé compasivo y generoso, permite el espacio necesario, respirar, el silencio. Desde la quietud y la calma es desde donde un alma PAS puede brillar.

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