¿Qué buscan las empresas en los jóvenes recién graduados?

Esta es una pregunta recurrente cuando realizas coaching en las últimas etapas del grado universitario. En este momento, una vez superado más del 50% de la carrera, muchas universidades empiezan una etapa de trabajo con sus estudiantes orientada a la elección de la futura profesión o empresa.

Casi todos los jóvenes recién graduados tienen los mismos temores: la falta de experiencia, la novedad de afrontar algo para lo que se llevan preparando muchos años, miedos, incertidumbres, dudas… Todo esto es normal y forma parte del aprendizaje, aunque sí que es cierto que hay que identificar ciertos factores claves en los alumnos, para ayudarlos a potenciar sus puntos fuertes, sobre todo, a la hora de venderse.

Analicemos la situación y el contexto

Todos hemos pasado por este momento de ¨destete¨ de recién graduados pero hoy en día la presión es cada vez mayor. No solo hay cada vez más graduados universitarios, lo que supone mayor competencia a la hora de encontrar trabajo, sino que las empresas endurecen cada vez más sus procesos de selección y la criba de los candidatos.

La cantidad enorme de buenos expedientes de chicos graduados con idiomas, estancias en el extranjero, notas impecables, es cada vez más alta, y en los últimos años parece que para entrar en según que empresas, la mayoría multinacionales y bien reputadas, debes ser como mínimo un superman junior.

Tener una doble titulación, hablar tres idiomas, prácticas internacionales en grandes compañías con cartas de recomendación, y si puede ser, haber realizado voluntariado, colaborado con ONG´s y de paso haber participado en algún TED Talk. Obviamente, exagero un poco, pero no os engaño si os digo que esa es la sensación.

La oportunidad está en las soft skills

Es evidente que no todos los jóvenes graduados recientemente pueden hacerlo con un currículum como el que,hemos mencionado, y por tanto, se hace vital trabajar las soft skills o las habilidades blandas.

Las soft skills son habilidades de carácter transversal y subrayan la importancia de los valores y de la capacidad de transformación y renovación. Las habilidades blandas son un cúmulo de rasgos de la personalidad que caracterizan las relaciones de una persona en un medio. Estas habilidades pueden incluir autoestima, comunicación, elocuencia, hábitos personales, empatía, gestión del tiempo, trabajo en equipo y liderazgo. Cuentan con tres elementos funcionales clave: las relaciones interpersonales, sociales y profesionales, todo esto, en un panorama profesional en constante cambio.

Y..no olvidemos el desempeño

Otro punto determinante para el recién graduado y clave para las empresas se centra en el desempeño. Pero no en el desempeño entendido únicamente como buen rendimiento (que se da por hecho) sino entendido más bien como una actitud y predisposición al cambio y mejora constante. Ir más allá de lo que se espera.

El buen desempeño está directamente vinculado con las soft skills y con la conciencia, la responsabilidad, la automotivación y por tanto, con la mejora de la productividad y los resultados (y atención) de forma placentera!

Por tanto y para concluir, los jóvenes recién graduados, con unas buenas habilidades blandas puede perfectamente superar a un candidato excepcional en habilidades cognitivas. ¿Si no, porque las empresas invierten en formación para habilidades y desarrollo personal? Porque precisamente, ese es valor que aporta la diferencia en las organizaciones.

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