Sincronario Maya, sabiduría antigua para tiempos modernos

Sabiduría olvidada

Las palabras de hoy están inspiradas en la magia de los ciclos naturales, universales, del contacto con las estrellas y la naturaleza. De la relación con el sol, los mares y la tierra. Están inspiradas en la sabiduría de los  tiempos antiguos, de la observación, del silencio y la quietud del alma.

Hace muchos años, existió una civilización dorada, en la zona de Mesoamérica, península de Yucatán, la civilización Maya. Expertos observadores de los astros y los ciclos naturales, los Mayas  crearon lo que hoy se conoce como: el sincronario.

Descubre el Sincronario Maya

El sincronario es una herramienta maya de sintonización con la energía del sol, la luna, la galaxia y toda la naturaleza que habita en la Tierra. Un instrumento de profunda exactitud y conocimiento que conecta lo invisible con lo visible, que nos explica y nos revela la sincronía y armonía que nos rodea.

El sincronario, en su amplio espectro, integra también las fuerzas y significados de la energía masculina y la femenina. La energía masculina es representada por los 365 días del año, el tiempo que la Tierra tarda en dar la vuelta al sol. Está conectada con la fuerza, la valentía, el empuje, la seguridad interna que nos permite salir al mundo y actuar.

La energía femenina se mueve alrededor de 13 meses (no 12), compuestos por 28 días cada uno. Sincroniza los ciclos femeninos y nos conecta con el mundo emocional, el sentir, el permanecer en nuestros procesos, el auto cuidado y las emociones de nuestro ser. 

El sincronario nos aclara y nos marca la integración de las dos energías que habitan en nuestro interior, la femenina y la masculina. Nos conecta con un tiempo en espiral que nos permite viajar cada vez más profundamente en nuestros niveles de conciencia. 

La guinda: El Día Fuera de Tiempo

Y a este mágico encuentro con la historia se suma una ceremonia que nos conecta directamente con la conciencia contemporánea. El sincronario, integra en su esencia y estructura  algo que se llama, El Día Fuera de Tiempo. Un día entre el 24 de Julio ( cierre del año del sincronario) y el 26 de Julio  ( nacimiento del siguiente año sincronario). Un día único y especial, creado para la reflexión, el diálogo interior, para conexión profunda y el balance anual. Un día propicio para meditar, agradecer, honrar. Un día para crear, para cerrar y para dar lugar a lo nuevo. Un ritual anual para con nosotros mismos. Un puente que nos abre camino para volver a iniciar un nuevo ciclo de intenciones que nos acerquen más a nuestro ser esencial desde la gratitud de lo vivido y experimentado.

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